6/28/2011

El Retorno a la socialdemocracia

Con una socialdemocracia con una profunda crisis de identidad, el retorno a la socialdemocracia a nivel europeo parece de imperiosa necesidad, sin más demora, sin más vacilación, sin más duda.
Ha seguido nuestra socialdemocracia un proceso regresivo aceptando como premisas válidas las que formula el capital, las que formula la derecha volviéndose irreconocible en tanto y en cuanto ha adoptado los términos semánticos propios de la derecha, así como sus dogmas sin plantearse un modelo alternativo, cosa que ha dejado sin representación a un amplio sector de la sociedad, que se ha sentido defraudada por la falta de un horizonte esperanzador, distinto y que buscase solucionar sus problemas, sin hacerles recaer el coste de una crisis que no les corresponde, primero porque no la han causado y segundo porque son los principales perjudicados con ella. Una clase media que ha pasado de verse con un poder adquisitivo desmedido ha no llegar ni a mitad de mes y una clase trabajadora que esperaba beneficiarse de los gobiernos socialdemócratas y que ha acabado por desconfiar de los partidos socialistas o socialdemócratas para dejarlos en el ostracismo más absoluto.

La falta de soluciones de la clase política, pero en especial de la izquierda ha hecho surgir movimientos como el 15-M, un movimiento político que si bien es cierto que no tenemos una hoja de ruta clara de cuál será su futuro sí que ha hecho que amplios sectores de la izquierda vuelvan al debate que les corresponde. Antes de proponer mis soluciones o puntos de vista sobre qué debe hacer la izquierda en estos momentos, me permito el lujo, para que vean el retroceso progresista de citar a Thomas Jefferson en 1802:
"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron".

La socialdemocracia debe afrontar, sin miedo, un nuevo discurso donde se apliquen recetas que le son propias, a saber: la dación en pago para las nuevas hipotecas cuando los propietarios por las razones que sean no puedan hacer frente a dichas hipotecas, y en cualquier caso sería interesante una quita, otra propuesta que sería interesante es un impuesto más contundente sobre las SICAV, una lucha contra el fraude fiscal que en estos momentos representa más de un 25% del PIB español, una reforma laboral adecuada, qua no merme los derechos de los trabajadores y donde el empresariado se sienta con confianza para emprender, una ley que limite los beneficios de los banqueros y otra donde las jubilaciones anticipadas sean íntegramente pagadas por las empresas que las llevan a cabo, una inversión en I+D+i más potente que la actual (habrá un artículo sobre los investigadores), y sobretodo seguir ampliando las políticas sociales que tiendan a equilibrar las desigualdades e intentar reducir la pobreza (que se estima en un 20%) para que deje de ser crónica.

La socialdemocracia debe aportar soluciones y volver a sus principios, de lo contrario España y Europa se seguirán tiñendo de azul

1 comentarios:

pablo dijo...

Realmente crees que la socialdemocracia puede competir en serio con los mercados sin el "contrapeso" de un Bloque Socialista (económico-político-militar)?. Sin ese "as en la manga", la socialdemocracia es un cuchillo sin hoja.
Kamarada Paulov

Gracias Carrillo, ahora y siempre